Envejecimiento de la Población

La disponibilidad de cuidadores en el seno familiar es cada vez menor

Existen varios factores que explican este descenso de cuidadores, hay factores sociales, demográficos y culturales que comprometen la capacidad real de las familias para cuidar.


Los datos del Instituto Nacional de Estadística no dejan lugar a dudad, el declive demográfico de España se está acelerando con cifras récord de defunciones y mínimas de nacimientos.

El crecimiento vegetativo español no solo es negativo, sus cifras son inéditas desde que comenzó la serie histórica. En la primera mitad de 2018 hubo 179.794 nacimientos en España, lo que supone un 5,8% menos que en el mismo período de 2017 y la cifra semestral más baja de toda la serie histórica.

Estos datos confirman una realidad, en España 2 de cada 10 personas tienen más de 65 años y se estima que dentro de 50 años, las personas en avanzada edad representen el 35 % de la población.

E incluso se cree que aumentará la cifra de la esperanza de vida, que ya se sitúa en 85,8 años en el caso de las mujeres y en 80,3 en los hombres.

Unas cifran que se traducen en qué el número de personas mayores que necesitan cuidados de larga duración está aumentando. Y por otra parte, la disponibilidad de cuidadores en el seno familiar está disminuyendo.

Las conclusiones se extraen del informe ¿Quién cuida a quién? La disponibilidad de cuidadores informales para personas mayores en España y es una aproximación demográfica basada en datos de encuesta, realizada por investigadoras de la Universidad Nacional a Distancia y en la Universidad Complutense, que analiza cómo ha evolucionado el volumen de potenciales cuidadores de los mayores con discapacidad en España en los últimos 20 años.

Existen varios factores que explican este descenso de cuidadores, hay factores sociales, demográficos y culturales que comprometen la capacidad real de las familias para cuidar.

Por ejemplo, el descenso de la fecundidad, el aumento de las personas mayores de 65 años que viven solas, la incorporación plena de la mujer al mercado laboral o el aumento de la movilidad geográfica entre los jóvenes por motivos laborales.

Así, la disponibilidad de cuidadores en el entorno familiar desciende y por otro lado aumenta la necesidad de cuidados entre los mayores por el aumento de la población de mayor edad.

Este desequilibro demográfico entre la población que provee cuidados y la que los recibe es un importante reto para los sistemas de atención a la dependencia no solo en España, en toda Europa.

Una de las soluciones previstas es recurrir a la tecnología, con soluciones como la teleasistencia o la telemedicina que se presentan como una gran oportunidad que facilita la atención y posibilita un cuidado personalizado adaptado a las necesidades concretas de cada persona.

El cuidado por parte del entorno familiar representa actualmente el 80% del cuidado recibido por las personas mayores. Pero estos datos están cambiando y sufrirán un desajuste en los próximos años y esto exigirá medidas, servicios, y políticas sociales a medio y largo plazo, en los que tecnologías como la teleasistencia tendrán un papel muy destacado.


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