Envejecimiento de la Población

Cada año que pasa hay más personas que viven solas

En España viven solas 829.600 personas mayores de 80 años


Los datos que hemos conocidos gracias a la última encuesta de Hogares publicada por el Instituto Nacional de Estadística no deja lugar a dudas, cada vez hay más españoles que viven solos.

Los datos del INE son claros, aunque los hogares integrados por dos miembros son los más numerosos, los hogares unipersonales fueron los que más crecieron en 2017 y refuerzan la tendencia de otros años. Las viviendas habitadas por una única persona ya son un 25% del total, lo que se traduce en 4.687.400 personas que viven en soledad en sus hogares.

De esta cifra de personas, 1.960.900 de ellas tenían 65 o más años. Y, de ellas, 1.410.000 (el 71,9%) son mujeres.

El dato del sexo es llamativo y marca la gran diferencia que existe entre hombres y mujeres cuando se llegamos a esta etapa de nuestras vidas.

Esta encuesta también sirve para ofrecernos una realidad, en España viven 829.600 personas mayores de 80 años y que viven solas en sus residencias habituales.

Hablamos de un importante colectivo de personas con unas necesidades especiales de atención y de relaciones sociales.

Los avances sanitarios y tecnológicos como la teleasistencia y los cambios en la sociedad son los principales responsables de que buena parte de las personas mayores residan en sus hogares habituales con una buena calidad de vida en la mayoría de los casos.

Los mayores se enfrentan al problema de la soledad y de la ausencia de relaciones sociales y están expuestos a los riesgos típicos relacionados con la edad. El ejemplo típico son las peligrosas caídas en el hogar y en estos casos son indispensables servicios como la teleasistencia para que puedan avisar de cualquier complicación.

Los especialistas consideran que habría que separar a las personas mayores que viven solas en el medio rural o poblaciones de tamaño intermedio que mantienen una buena calidad de vida con un nivel relacional satisfactorio gracias a los círculos de amigos y vecinos

Por otro lado se encuentran los mayores que viven solos en sus hogares en grandes ciudades, donde encontramos a personas que se socializan acudiendo a centros de día o espacios públicos donde se relacionan con otra gente y otros mayores que no suelen salir de sus casas más allá de las necesidades cotidianas. En todos los casos, la teleasistencia es un recurso prioritario para ellos por las posibilidades de seguridad y acompañamiento que les brinda.

Teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, el aumento de las rupturas matrimoniales, el descenso en el número de hijos, los cambios sociales y de forma de vida, es muy improbable que el número de hogares unipersonales, tanto de población más joven como anciana, descienda en los próximos años e incluso pronto podría llegar a convertirse en el tipo de hogar más habitual dentro de muy poco tiempo.


Ver Comentarios
Todavía no hay comentarios